Diario de un colibrí (la Peque): conociendo la ternura (día 04)

Comenzando la semana la Peque nos dio la primera sorpresa con sus pequeños avances, aún con la jaula tapada ella giró y cambió de palito para comer. Al destaparla ella estaba contenta y ya había consumido una buena cantidad de néctar, Agata se lo repuso mientras le hablaba como a un bebé, a su bebé.

En la mañana cuando llegó Alcira a trabajar (tiene siete años con nosotros) conoció a la Peque y estaba encantada de que fuera niña, ¿cómo sabe que es niña? me dice. Ya criamos juntos al Peque y criar una niña seguro que no va a ser lo mismo, Alcira nunca le dice la Peque, le encanta decir: “el Peque, la Peca”

Vino mi fisioterapeuta Gilianna, una joven con la que comparto mucho en cada sesión semanal, que es en resumen una mezcla de dolor, risas, cuentos y promesas. Ella conoció al Peque y él la aceptó desde el primer momento, algo que hacía con muy pocos. Raúl cumple años hoy, me dice Gillianna; sácanos una foto y se la mandas por WhatsApp, le contesto. Sii me dice y esa foto la hizo al terminar la fisio y a Raúl (mi anterior fisioterapeuta, ahora en España) le encantó la  sorpresa. Gillianna antes de despedirse le tomó una foto a la Peque, quedó hermosa y la compartió con Uds. (Gracias Gillianna, feliz cumpleaños Raúl).

Poco a poco la Peque dejará de ser un bebé, “el que todos se arrepienten de no habérselo comido de lo rico que era”. Será independiente y totalmente libre, mientras tanto quien puede evitar conocer la ternura rascarle la barriga(gita) con la punta del meñique.

Anuncios

2 pensamientos en “Diario de un colibrí (la Peque): conociendo la ternura (día 04)

  1. Pero qué linda la Peque…y se ve que le encanta posar. Su foto ha sido un buen regalo de cumpleaños y agradecemos que la compartas en tu post. ¡Bienvenida a la nueva integrante de la familia…no podría estar en mejores manos! ¡Gracias, Pepe y Gillianna! Un abrazo.

  2. Ya está libre y lo mejor de todo es que no es nada temerosa, al menos no con nosotros y todavía se deja rascar el pechito posada en la phalenopsia, y cuando llego y la regaño porque no va a comer solita, me vuela directo a la cara, me da una vuelta y vuelve al posadero, me desarma y la malcrío, lde doy de comer en el piquito. Demasiada ternura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s