Diario de un colibrí (el Peque Ruby): duérmete mi Peque, duérmete… (día 09)

Pase buena parte del sábado fuera de casa, salí tranquilo porque el Peque Ruby ya come solo y sus posibilidades de fuga las redujimos al mínimo. Aseguré documentar el día y le pedí a mi hija Camila que fotografiara al Peque Ruby, aprovechando la excelente luz que recibía.

Las fotos del Peque se  podrían utilizar para cualquier producto y/o tratamiento como el antes y el después, sin embargo la diferencia de tiempo entre las tomas es de casi segundos. Pasan de verse como una bola de plumas (despertando ternura y sentimientos protectores), a una imagen de guerrero alerta, desafiante y altivo.

En la tarde mi hija utilizaría la mesa del comedor para hacer un trabajo de equipo con unos compañeros del colegio. Me preocupé por el Peque, no sabía como reaccionaría a la cercanía de varias personas hablando, riendo y a veces a niveles…  de muchachos, como lo fuimos nosotros.

Eventualmente me tomaba un descanso del post que estaba escribiendo y visitaba al pequeño príncipe, no se le veía afectado, me atrevo a decir que se sintió acompañado. Cuando comenzó a oscurecer fui a confirmar que estuviera tranquilo para dormir, la escena que encontré fue totalmente la opuesta. Estaba inquieta, volaba hacia el vidrio y volvía al posadero, repitió esa rutina hacia la sala, sobre mi cabeza, al comedero, pero sin comer.

Igual que un bebé humano, primero y antes de dormirlo, hay que calmarlo; eso para que funcione bien hay que crear el ambiente propicio horas antes, el baño tibio, el tetero, etc. Le tenían que bajar el nivel de estrés, difícil si seguía oyendo “ruidos”, llamé su atención hacia el comedero (los colibríes siempre se alimentan antes de dormir. Comió varias mientras yo le hablaba, cuando se calmó se posó en su dormidero, para darle seguridad dirigí la silla eléctrica, acercándome lo mas que pude a él. No se durmió de inmediato y se volteó varias veces, mirándome, aquí estoy Peque,  tranquilo mi sol.

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2 pensamientos en “Diario de un colibrí (el Peque Ruby): duérmete mi Peque, duérmete… (día 09)

  1. Me encanta leer las “hazañas” del Peque Ruby…Él sabe lo mimado que está por todos y los animalitos siempren responden a nuestro cariño.
    ¡Qué diferencia entre las dos imágenes…Tierno o guerrero, pero precioso en las dos secuencias!
    ¡Gracias, Pepe, por este post tan lindo y lleno de ternura! Besos para todos.

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